martes, 10 de octubre de 2017

¿APICULTURA URBANA?

Empiezo a escribir sin saber exactamente como describir esta tendencia en la sociedad pues como apicultor tengo sentimientos encontrados, intentaré ser imparcial y darles una idea clara de lo que es este tipo de apicultura, con sus bondades, defectos y limitaciones.

Cuando les hablo de apicultura urbana no hago referencia a una apicultura en ciudades pequeñas con poblaciones reducidas… hablo de ejemplos como los de Londres, París, Nueva York, Berlín, Tokio, etc. Este tipo de apicultura, en mi humilde opinión, nace de los movimientos sociales relacionados con la soberanía alimentaria, de la agricultura orgánica, de la cada vez mayor demanda por conocer qué es lo que comemos, de dónde vienen estos alimentos y proveerse de los mismos a nivel local. Por curiosidad, he mantenido contacto por emails con personas que practican este tipo de apicultura; me hablan de proteger a las abejas que recientemente se han visto amenazadas por enfermedades provocadas por el modelo de agricultura que existe, (es curioso, antes nunca se habían dedicado tantos esfuerzos de investigación por las abejas y esto ha permitido ahondar en el conocimiento de todos los aspectos de su biología). También hablan de salvar el planeta, de producir su propia miel y aseguran que la miel producida por nuestras amigas en las urbes es igual o mejor que la producida en el campo…
Desde hace unos 10 años está claro que la apicultura y las abejas están de moda. Estamos ante un “boom” de la actividad apícola a nivel mundial y no podemos estar ajenos a este renovado interés por la apicultura.
Pero este milagro de la apicultura urbana en realidad no es una tendencia de nuestros “tiempos modernos” , como bien dice David Quesada en uno de sus artículos. Antaño, ya existía la apicultura en las ciudades y en el entorno urbano y esta moda no es nueva. Las colmenas siempre estuvieron presentes en parques y jardines de las ciudades, ¿Qué mejor sitio para tener tus abejas que en el patio de tu casa?, de otra forma era imposible atenderlas. En nuestros pueblos y hablo de mi isla, se requería el uso de bestias para llevar las corchos al Teide, por lo que se tenían en la parcelita cerca de casa, en azoteas...  hasta la llegada del transporte motorizado.
Hay mucho interés es este fenómeno y habrá quien se pregunte : ¿ en España está regulada la Apicultura Urbana ? Yo diría que sí, que su práctica está regulada mediante Real Decreto 209/2002 del 22 de febrero, y considero que en éste se regula cualquier tipo de apicultura. En este decreto se establecen normas de ordenación de las explotaciones apícolas, se regula y establece dónde, cómo pueden y deben instalar los apicultores las colmenas, incluyendo aquellas explotaciones apícolas consideradas de auto-consumo y que no excedan de las 15 colmenas… Es en este último grupo donde entra o podría entrar la Apicultura Urbana según mi opinión personal.
Es en este real decreto donde se establece, según su artículo 8 y en el punto número 2, que:
“Los asentamientos apícolas deberán respetar las distancias mínimas siguientes respecto a: (...)
1. Establecimientos colectivos de carácter público y centros urbanos, núcleos de población: 400 metros...”.
En este punto queda claro claro que no pueden instalarse colmenas cerca de un casco urbano y evidentemente  mucho menos dentro de este. Esto nos lleva a pensar claramente que esta apicultura en el interior de las ciudades no está permitida pero ¡¡no todo esta perdido!! La norma nos deja una puerta abierta en las comunidades autónomas para que se establezcan excepciones a esta norma en aquellas explotaciones clasificadas como de “auto-consumo” en su ámbito territorial.
Aquí quisiera hacer un pequeño inciso porque he leído sobre diferentes plataformas en España que indican que la competencia para autorizar la apicultura en el interior de las ciudades compete a los ayuntamientos  y ¡¡nada más lejos de la realidad!! Yo interpreto que esta competencia reside en la administración autonómica. Es a los gobiernos autonómicos donde hay que recurrir para lograr la legalización de la ubicación de colmenas en el ámbito urbano.
 Hay un articulo en Internet sobre Apicultura urbana en Galicia donde se trata esta posibilidad. Recuerdo que, hace unos años, en una de las Ferias de la Miel que organizó la Casa de La Miel, hubo una exposición en la que se tocó este tema y donde tuve mi primer contacto con la apicultura urbana.
Las abejas no son animales agresivos, simplemente manifiestan en determinadas ocasiones y momentos un  comportamiento defensivo. El comportamiento defensivo responde a ciertos estímulos; si no reciben ese estímulo, no se defienden y no pican. Estos estímulos están todos relacionados con la intrusión en su espacio o lo que llamamos distancia de seguridad que debe mantenerse respecto a ellas, por poner un ejemplo , un estimulo sería el abrir y manipular una colmena.
Pero… ¿es seguro tener abejas en ambientes urbanos?, yo creo que sí pero siempre existe el riesgo de una picadura y también hay que pensar en las molestias que puede provocar un enjambre para los vecinos y es por esto que aquellos que están interesados deben de tener en cuenta que lo principal es ser responsable y considerado con los vecinos.
En Internet hay muchas webs de apicultura urbana, donde  se ven a los apicultores sin protección alguna, manejando panales y abejas como si no pasara nada y ¡¡a mi me tienta la risa!! porque crea una falsa ilusión de la apicultura en las personas. Esto se debe a que esos apicultores que ven en esos videos realizados en esas ciudades de las que les hablaba al principio trabajan con otras abejas más dóciles y manejables, como son la Cárnica, la Italiana o Ligústica o lineas de híbridos como las Buckfast.
La subespecie de abeja que habita la Península Ibérica es la Apis mellifera iberiensis. Esta tiene un comportamiento defensivo mucho más acusado que otras subespecies que se utilizan en la apicultura europea y en otros países del mundo, lo cual, en mi humilde opinión no la hace recomendable para su manejo en entornos urbanos. No obstante, hay apicultores que están trabajando muy duro en líneas de esta abeja con comportamiento defensivo muy bajo. Intentar traer otras abejas foraneas para utilizarlas en las ciudades, cosa que estoy totalmente seguro que a más de uno se le ha ocurrido, no sólo no tiene sentido sino que, además, será mucho menos ventajoso que utilizar las nuestras o autóctonas.
Con el tiempo acabarán reproduciéndose y cruzándose con las abejas autóctonas, resultando de ese cruce unas abejas con un comportamiento muchísimo más defensivo, si cabe,  que la nuestra o la autóctona…. Ya en otros post he hablado sobre este tema tan polémico.
Las abejas necesitan agua, especialmente en verano por lo que para algunas personas pueden resultar molestas si acuden a piscinas públicas o privadas en busca de agua, especialmente en el verano, o a los grifos que gotean en un patio o en los platos que sostienen las macetas.
Estas molestias y peligros aumentan si las colmenas son manejadas por apicultores noveles o inexpertos y que en muchos casos desconocen los principios más básicos de manejo para garantizar la seguridad de quienes les rodean.
Por otro lado, a mi personalmente, no me convence consumir miel urbana, ni polen o propóleos, porque la polución y la  contaminación ambiental no queda simplemente  en el aire. Ésta se deposita en forma de partículas contaminantes en los edificios, se depositan sobre los árboles y plantas de la cuidad, sobre las flores, especialmente el polen y pasando también al néctar que luego además, será recogido por el apicultor o que acabará en la miel como un componente natural más.

Si no me equivoco, ya existen estudios que indican que la adhesión de partículas de metales pesados a los granos de polen de las plantas provoca un recrudecimiento de las alergias en el entorno urbano, convirtiendo a este en más alérgico debido a las modificaciones que provoca en algunos de sus componentes y que participan en el desencadenamiento de las reacciones alérgicas y el asma.

En las ciudades  o en los núcleos urbanos, el número de abejas es escaso. Por esto, las colmenas urbanas no tendrían problemas de competencia por el alimento, no sufrirían  el estrés alimenticio al que están sometidas las colmenas en asentamientos de producción profesional. La disponibilidad de alimento, en cantidad y calidad es fundamental no sólo para el desarrollo de nuestras amigas sino también, para su salud. Por otro lado el escaso número de abejas en el propio asentamiento implica un mejor estado sanitario y  una menor incidencia de enfermedades…. No he encontrado ningún estudio que hable sobre las enfermedades a las que se exponen las abejas por el consumo de miel y polen contaminado por la polución en las ciudades.
No hay nada más antinatural y que vayan tan en contra de la ecología de las abejas como la propia
constitución de un colmenar. En cambio, una distribución dispersa de colmenares urbanos se asemeja más a lo que encontramos en la naturaleza en condiciones naturales.
Se dice que las abejas en la ciudad no están sometidas a la misma exposición a pesticidas y agrotóxicos…. En mi opinión esto es francamente discutible y no creo que deba utilizarse como una generalización ya que pueden haber explotaciones agrícolas en áreas suburbanas, donde tengamos la utilización de plaguicidas en parques y jardines, etc.
La maravilla de la Polinización ayuda al mantenimiento y conservación de la vegetación urbana y  además garantiza la polinización de sus huertos urbanos en las ciudades que también se han puesto muy en boga.
Ya se han realizado importantes estudios con colmenas en  ciudades de Europa, con colmenas para el control de la calidad medioambiental en las mismas y en la apicultura urbana se podrían utilizar como estaciones de monitorización ambiental.

La apicultura urbana puede ser una actividad muy valiosa para las ciudades pero hay que hacer ciertas  apreciaciones especiales sobre la ubicación de las colmenas, los cuidados de las abejas, la atención a los vecinos pero quedémonos con lo fundamental: son polinizadoras muy importantes.
¿Consideraciones a tener en cuenta?, no soy yo quién debe de hacer esto ya que ello corresponde a las ADS pero daré unas pautas desde mi experiencia como apicultor:
Todos los  apicultores, deben estar adscritos a una ADS o Asociación de Apicultura.
Deben de tener la formación adecuada por lo que se hace imprescindible el hacer un curso y tener la ayuda de un apicultor experimentado.
La ubicación de las colmenas debería estar en un lugar que permita abrirla una vez a la semana,  a ser posible durante la media mañana, cerca del mediodía evitando los días nublados o con mal tiempo. Siempre en días con buen tiempo y a ser posible con floración y entrada de néctar cuando la mayoría de las de obreras están pecoreando .
El número de colmenas no debería ser superior a 4. Deberían estar en soportes independientes, con una separación mínima de 2 metros una de la otra, expuestas a la acción directa del sol, con una trayectoria de vuelo de la piquera al campo sin cruzar ningún camino transitado, zona de juego de niños, etc. Si fuese necesario, instalar delante de las colmenas una valla de al menos 2 metros de altura, ya que de esta manera, las abejas se verían obligadas a levantar el vuelo por encima de esa altura.
El acceso a la colmena debe de ser fácil, pero no acsesible a cualquier persona que no fuera apicultor y si es posible, oculta a la vista y visitas de curiosos o vándalos… ¡¡que los hay!!
Hay que evitar la instalación de colmenas en zonas de piscinas. Es imprescindible tener un suministro de agua durante todo el año.
Hay que evitar el uso de razas foráneas, así como abejas o colmenas con elevado comportamiento defensivo.
Hay que evitar manipular las colmenas con personas o vecinos en las proximidades.
Se debe mantener el entorno de las colmenas limpio de restos de panales, colmenas viejas o cualquier otra cosa que pueda atraer a otras abejas o desencadenar episodios de pillaje.
Creo que éstas son unas recomendaciones mínimas que deberían de tener en cuenta las personas interesadas en esta apicultura. Hay otras sobre manejo pero, que en mi opinión personal, entran dentro del ámbito de la formación y que son básicas por lo que no haré mención de ellas.
Hacer este post me ha llevado mucho tiempo de estudio y sobre todo meditación. En él he intentado ser imparcial y objetivo. Las fuentes en las que me he basado, han sido: The Laboratory of Apiculture and Social Insects (LASI) at the University of Sussexel en Inglaterra, en el trabajo de Urban Bees  y en Alison Benjamin con el libro (Abejas en la Ciudad: manual de los apicultores urbanos) , libro que no os será fácil de conseguir y en el que usé como nunca el diccionario y también en unos artículos de David Quesada que a mi personalmente me encantaron.
Las imágenes de este post (son obtenidas de internet) y urban beekeper. Desde aquí, muchas gracias por subirlas y compartirlas con todos.

lunes, 10 de abril de 2017

El dilema de las abejas foráneas II

En el post anterior hablé un poco sobre este dilema entre apicultores, hoy quiero profundizar un poco más y dar les a conocer las abejas que se usan en apicultura, no me extenderé mucho sobre esto ya que creo que lo mejor es un resumen porque este tema puede ser muy extenso.

Las especies abejas que se usan en apicultura son aquellas que forman colmenas en cavidades, que tienen aptitudes productivas y un comportamiento que favorecen su manejo. Hay dos especies principales:
Apis mellifera: es la abeja de la miel común y la especie más difundida. Se habitad natural está
en Europa, África y parte de Asia además es la abeja introducida por los europeos en América, Australia y Nueva Zelanda.
Esta especie presenta numerosas razas o subespecies.

Apis cerana: es la abeja melifera presente en el sur y este asiático. Es conocida por ser portadora original del ácaro de la varroa, frente al cual esta especie tiene buena resistencia por convivir en su ecosistema con ella desarrollando comportamientos de higiénicos aún no presentes en la abeja europea.

Me centraré el la especie Apis mellifera y las razas más usadas por los apicultores: italianas, caucásicas y Carniolas.
En España la especie principal es la mellifera ibérica, subespecie de la abeja negra europea. Para determinar la raza de abejas que mejor se adapte a un colmenar primero hay que considerar las ventajas y desventajas de cada una.

Las abejas italianas: es la raza más popular, tiene un color amarillento o marrón con rayas alternas de marrón y negro en el abdomen. Las abejas italianas empiezan la cría a principios de la primavera y continúan hasta finales de otoño, esto significa que habrá una gran población de abejas a lo largo de la temporada. Una colonia de abejas grande puede reunir una considerable cantidad de néctar en un período relativamente corto, productividad pero también requieren más reservas de miel para la invernada. Tienen un comportamiento tranquilo y apacible en los panales y son relativamente resistentes a la loque europea. Las italianas se consideran unas reinas excelentes, su color más claro hace que se encuentren más fácilmente en los panales o al menos más fácil en comparación a las reinas de las otras razas más oscuras
¿Desventajas?, tienen la orientación más débil en comparación con otras razas, por decirlo de una manera simple… se pierden con facilidad, lo que significa que muchas abejas se equivocan y acaban entrando en otras colmenas que no son las suyas facilitando el contagio de enfermedades, propagación de varroa, etc. y además tienen una fuerte inclinación hacia el pillage que es la tendencia que tienen las abejas a robar la miel de otras colmenas.


Las Abejas caucásicas: En mi opinión son las abejas más dóciles. Son de color oscuro a negro con bandas grises en el abdomen, no son excesivamente enjambradoras, conservan sus reservas de miel mejor que las de raza italiana, pecorean a temperaturas algo más bajas y en condiciones climáticas menos favorables de lo que lo hacen las abejas italianas y muestran resistencia a la loque europea.
¿Desventajas?, hacen los panales con rebabas, usan grandes cantidades de propóleos para sujetar los panales y reducir el tamaño de la entrada, tienden a la deriva y al pillaje.


La abeja Carniola: son abejas oscuras, estas abejas pasan el invierno como pequeños grupos lo que significa menos reservas para la invernada pero aumentan rápidamente en la primavera cuando empieza el polen a estar disponible en el campo,  pasan el invierno mejor que otras razas, no es propensa al pillaje, tiene un buen sentido de la orientación y son tranquilas en los panales.
¿Desventajas?, son muy enjambradoras.

Luego están las razas híbridas, fruto del cruce de razas puras con el fin de buscar unas características determinadas, de entre las muchas que hay yo destacaría las abejas Buckfast. Híbrido seleccionado durante un largo período de tiempo a partir de muchas cepas de abejas del sudoeste de Inglaterra que han demostrado ser más resistentes a los ácaros traqueales, más adecuadas para climas fríos, crean buenas reservas de miel, labran muy bien los panales y son muy dóciles.

Pero ¿y las abejas de Canarias? Son abejas oscuras, mansas y buenas productoras de miel. Según el último estudio que leí pertenece a la especie Apis mellifera ibérica y proceden del norte de Portugal. A lo largo de los años se han adaptado al clima y flora lo que significa que no hacen invernada y que están trabajando prácticamente durante todo el año pero con la entrada de diferentes razas de abejas se han ido produciendo hibridaciones no deseadas. En algunas islas existen iniciativas que impiden la entrada de abejas foráneas y se trabaja en la conservación de la raza.

Por último decir que las imagenes son sacadas de google ya que no dispongo de imágenes de estas razas, pido disculpas por ello y desde aquí dar las gracias a las personas que las han subido a google.
Saludos para todos!!

sábado, 8 de abril de 2017

El dilema de las abejas foráneas

 Todo el mundo sabe que las abejas son insectos pero en realidad son animales invertebrados que pertenecen al grupo de los Hymenopteros, un enorme grupo de insectos en el que se incluyen las  hormigas, abejas, avispas y abejorros.
Cuando hablamos de las abejas todo el mundo piensa en insectos sociales, que forman enjambres, recolectan y almacenan miel… Sí, nuestras abejas son insectos sociales y están formados por tres clases de individuos: una reina, miles de obreras  y cientos de zánganos pero la mayoría de las especies de abejas son solitarias, no forman enjambres y tampoco producen miel.
Estas abejas solitarias también son importantísimos polinizadores.
Si queréis saber un poco más sobre las abejas solitarias os recomiendo que leáis el post de Emma O’Brien, Bióloga,  en Acercaciencia 
¿ Por qué titulo este post como “ El dilema de las abejas foráneas” ?
En realidad es un asunto que crea encendidos debates entre los apicultores, yo personalmente aun no he decidido de que bando ponerme porque comprendo las dos posturas pero me pregunto si en los razonamientos que hay detrás de estas se tienen en cuenta las actuales necesidades que tienen nuestras abejas…
Intentaré simplificar este dilema.
Hay dos posturas, la de aquellos que creen que solo se debe trabajar con abejas locales o autóctonas de la zona y la de aquellos que piensan que como apicultores debemos escoger la raza de abejas más adecuada para rentabilizar las explotaciones apícolas.
Como les explicaba más arriba hay muchas especies de abejas, pero solo unas pocas son productoras de miel y aprovechadas por el hombre. Son varias especies del género Apis. y dentro de cada una de estas hay diferentes razas y subespecies que generalmente están asociadas a países o regiones.
¿Los apicultores Europeos estamos trabajado con la misma raza de abejas melifera y esta es igual en todas las regiones del mundo? La respuesta a estas dos preguntas es no. Las razas de abejas se diferencian por adaptaciones propias a sus ecosistemas, siendo algunas de sus características distintas, por ejemplo docilidad, la resistencia a determinados climas, su productividad, etc.
Estando asociadas a diferentes regiones del mundo estas abejas tienen comportamientos diferentes y se enfrentan a enfermedades y parásitos diferentes, son genéticamente próximas por lo que se pueden reproducir entre ellas dando lugar a razas híbridas fértiles.
Cuando traemos abejas foráneas buscando unas características determinadas corremos el riesgo de introducir enfermedades y parásitos de otras latitudes a los que las abejas locales o autóctonas no saben defenderse y además corremos el riesgo de las hibridaciones.
Por esto las dos posturas enfrentadas entre los apicultores.

Una de mis colmenas es híbrida y su comportamiento es agresivo, es cierto que produce mucha miel, polen y propoleo pero a mi personalmente me interesa mucho más la mansedumbre. Esta, en mi humilde opinión, no esta reñida con la productividad como así lo demuestran algunas razas que son muy apreciadas por estas dos características.
Para mi este tipo de colmenas suponen un serio problema pero ¿cómo anular esa característica agresiva? Hay técnicas de manejo que yo en estos casos combino con la introducción de abejas reinas de colmenas mansas pero esto supone un esfuerzo enorme porque las  híbridas no aceptan con facilidad una nueva reina, es muy complicado introducir una nueva madre y que esta sea aceptada. Las imágenes que os pongo corresponden a una reina mansa que introduje este domingo pasado y que la colmena no aceptó, matando la….. habrá que volverlo a intentar….
Este post genera muchas más preguntas por lo que intentaré hacer otros en los que amplíe este delicado tema, ¡¡saludos a todos!!

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Merry Christmas, Feliz Navidad!!



Ha llegado la Navidad y con ella el invierno, la navidad es el recuerdo de nuestra niñez, es la esperanza en el mañana y desde Entre Colmenas les deseamos que su Navidad esté envuelta por la felicidad y atada con amor.
¡¡Feliz Navidad a todos!!




Christmas has arrived and with it the winter, Christmas is the memory of our childhood, it is hope in tomorrow and from Entre Colmenas we wish your Christmas is wrapped in happiness and tied with love.
Merry Christmas to all!!

jueves, 8 de diciembre de 2016

Autumn, treatment for varroa.

Autumn has arrived and during this month of October it is time to apply the treatments for the control of varroa.
These treatments are carried out by following the national beekeeping plan or the national help programme for beekeeping.

But what is Varroa?

It is a small parasite, “mite”, which feeds off the blood of the bees. It originally came from Asia and was spread by the beekeepers to every continent. It can be compared to dogs and cats having fleas and ticks, it is almost like a plague that has extended all over the world. It is able to kill off an apiary if the right methods are not used to control it.
It can kill off our Apiaries because:
  • It has very high rates of reproduction and infestation.
  • Our bees are not accustomed to this new enemy and do not have any self-defences although they are adapting to the situation.
  • When the parasites feed on the blood of the bees they infect them with viruses and diseases.
  • Their presence creates a combination of illnesses and diseases that weaken the bees in such a form that on occasions it is almost impossible to help them.
 This year I have had to struggle a great deal against these parasites but the worst enemy of the beekeeper, (apiarist), is not the Varroa, it is the lack of professionalism and training of other beekeepers. In my own case an abandoned apiary nearby is a source of infection of this parasite and the diseases that go with it. If you abandon an apiary it is left without control and treatment of Varroa by which the bees will die but  also contagion spreads the illnesses of the parasite to other apiaries in the area.

This is a video by a colleague who is an apiarist, Carmelo Ivan Santana Quintana and he has given us permission to use it. In it you can see the varroa in cells where are some medicines available for its control but I’m only going to speak to you on this blog about those medicines which are permitted in Ecological Apiculture and specifically the ones that have given me the best results.
These products have as their principal components essential oils or natural components that are found in plants or included in their own honey.
It is necessary to make clear that these treatments are supervised by the vet of each Apicultural Association and that permitted by the Spanish Medicines  Agency or in Europe. The use of these often the honey has been taken out of the beehives must be registered in the Apicultural book.

In another post I will show you how we apply them and which products you can use in Ecological Apiculture.